Caí como un alma sin rumbo entre tu pecho y tu aroma, el que guardé en mis pulmones hasta ahogarme: lo tengo en mi mente, siempre, cálido, hiriente, ácido y tuyo.
Esta noche te recuerdo desde el fondo de mis ojos, desde el último roce que tuve con tus labios; desde la última vez que me sostuviste con tu fuerza y me recordaste cuánto me querías. Con esa mirada metálica incrustada frente a mis pupilas, la que intentaba disipar con una sonrisa regalada.
Te siento lejos, te siento mío.
Tan mío, que me entrego hasta que se me enfríe el cuerpo al viento,
hasta cansarme de ti y de mi.
Para reescribir una vez más una historia que nadie quiso escuchar.
Y es que si me hubiesen dicho que te necesitaría como lo hago,
aun así, contigo me hubiese arriesgado.
Quiero, como las otras noches, tus manos entrelazadas con las mías,
tu espalda, mía, las yemas de mis dedos leyendo nuevos versos sobre ella:
tu aliento contra el mío.
Susurros adivinados, y dejarte timbrar en mi cuello
tu boca, tus sonrisa, tus dolores: tus secretos.
Despertar entre tus mil brazos amarrados en mi cintura
y tus piernas como cadenas sobre las mías, y
volverte a decir:
"no, no voy a escapar de ti; es temprano, hace frío."
Alimentarme con infinitos besos, con otros miles "te quiero",
unos "te amo" no recitados, y otros besos,
de esos revoltosos, que mezclan las sábanas con tu ropa tirada.
Reposar junto a tu cuerpo, luego del festín de besos
y esperar a tu gato a nuestro lado.
Volver a mirarte...
Que me digas lo primero que se te venga a la mente
y no poder imaginar lo feliz que me haces solo con estar.
Caigo en cuenta que, ya eres parte de mí, y yo antes de ti.
Y te quiero a mi lado, con tu brazo rodeando mi espalda,
necesitando que te mire y sonría como tanto adoras.
Tan mío, que me entrego hasta que se me enfríe el cuerpo al viento,
hasta cansarme de ti y de mi.
Para reescribir una vez más una historia que nadie quiso escuchar.
Y es que si me hubiesen dicho que te necesitaría como lo hago,
aun así, contigo me hubiese arriesgado.
Quiero, como las otras noches, tus manos entrelazadas con las mías,
tu espalda, mía, las yemas de mis dedos leyendo nuevos versos sobre ella:
tu aliento contra el mío.
Susurros adivinados, y dejarte timbrar en mi cuello
tu boca, tus sonrisa, tus dolores: tus secretos.
Despertar entre tus mil brazos amarrados en mi cintura
y tus piernas como cadenas sobre las mías, y
volverte a decir:
"no, no voy a escapar de ti; es temprano, hace frío."
Alimentarme con infinitos besos, con otros miles "te quiero",
unos "te amo" no recitados, y otros besos,
de esos revoltosos, que mezclan las sábanas con tu ropa tirada.
Reposar junto a tu cuerpo, luego del festín de besos
y esperar a tu gato a nuestro lado.
Volver a mirarte...
Que me digas lo primero que se te venga a la mente
y no poder imaginar lo feliz que me haces solo con estar.
Caigo en cuenta que, ya eres parte de mí, y yo antes de ti.
Y te quiero a mi lado, con tu brazo rodeando mi espalda,
necesitando que te mire y sonría como tanto adoras.
Es que en medio de una reacción casi cardíaca me miro en ti
y asumo que siento lo que antes no me permití.
Te siento puro, frágil, mío, y vuelvo a necesitarte.
y asumo que siento lo que antes no me permití.
Te siento puro, frágil, mío, y vuelvo a necesitarte.
I won't let you fall apart.. ñam ♥
No hay comentarios:
Publicar un comentario