lunes, 27 de junio de 2011

a las falsas doncellas sin sabor

Dejas entrever tus encantos recatados bajo telas traslúcidas
y crees que lo haces bien.
No siempre el viento está a tu favor, mujer.
Cada vez que una mirada se apena al chocar con la tuya
sientes que has vencido en una pequeña batalla que solo tu construyes;
no seas ilusa, solo tu llevas la cuenta de ellas.
Te jactas de tener un cabello como el terciopelo,
pero no son esos mismos lo que hacen despertar el deseo animal de quienes dejas atrás.

Aun no comprendes ?
Deja tu antifaz y tu traje de doncella con falsa bondad;
vuélvete una mujer real, como esas a las que no miras
por considerarlas bajas o poco agraciadas.
Tu desciendes de ellas, y si no fuese por su existencia
no serías vencedora en tus guerras de satín y colores pastel.

Entiéndeme; no eres inalcanzable con estirar tu mano hacia abajo;
te vuelves dura como una piedra
y con eso no se logra conciliar el sueño después de una noche placentera.
Princesa de plástico con pajes cojos y súbditos ciegos,
has sido elegida en un mundo que te resulta repugnante.
Vuela con tus iguales, deja a las reales gozar de lo que no te vas a llevar.

Si tuvieras la fuerza y gracia de las que tanto ignoras,
no tendrías las armas para cumplir con sus batallas ganadas:
eres como una gata entre leonas.
Sin garras, sólo pelaje suave, incansablemente acariciado,
insípida, sin experiencia; sola.

miércoles, 22 de junio de 2011

The Fragile

Tanto huí de mi sombra las veces que me pisaba los talones, las mismas veces que un abrazo rasgaba mi piel con sus uñas de hielo. Tenía la seguridad de tener el control y mi orgullo, de mi se rió.
Caí como un alma sin rumbo entre tu pecho y tu aroma, el que guardé en mis pulmones hasta ahogarme: lo tengo en mi mente, siempre, cálido, hiriente, ácido y tuyo.

Esta noche te recuerdo desde el fondo de mis ojos, desde el último roce que tuve con tus labios; desde la última vez que me sostuviste con tu fuerza y me recordaste cuánto me querías. Con esa mirada metálica incrustada frente a mis pupilas, la que intentaba disipar con una sonrisa regalada.



Te siento lejos, te siento mío.
Tan mío, que me entrego hasta que se me enfríe el cuerpo al viento,
hasta cansarme de ti y de mi.
Para reescribir una vez más una historia que nadie quiso escuchar.
Y es que si me hubiesen dicho que te necesitaría como lo hago,
aun así, contigo me hubiese arriesgado.

Quiero, como las otras noches, tus manos entrelazadas con las mías,
tu espalda, mía, las yemas de mis dedos leyendo nuevos versos sobre ella:
tu aliento contra el mío.
Susurros adivinados, y dejarte timbrar en mi cuello
tu boca, tus sonrisa, tus dolores: tus secretos.

Despertar entre tus mil brazos amarrados en mi cintura
y tus piernas como cadenas sobre las mías, y
volverte a decir:
"no, no voy a escapar de ti; es temprano, hace frío."
Alimentarme con infinitos besos, con otros miles "te quiero",
unos "te amo" no recitados, y otros besos,
de esos revoltosos, que mezclan las sábanas con tu ropa tirada.

Reposar junto a tu cuerpo, luego del festín de besos
y esperar a tu gato a nuestro lado.
Volver a mirarte...
Que me digas lo primero que se te venga a la mente
y no poder imaginar lo feliz que me haces solo con estar.

Caigo en cuenta que, ya eres parte de mí, y yo antes de ti.
Y te quiero a mi lado, con tu brazo rodeando mi espalda,
necesitando que te mire y sonría como tanto adoras.

Es que en medio de una reacción casi cardíaca me miro en ti
y asumo que siento lo que antes no me permití.
Te siento puro, frágil, mío, y vuelvo a necesitarte.






I won't let you fall apart.. ñam ♥