viernes, 17 de diciembre de 2010

jueves, 9 de diciembre de 2010

Entonces ya no era sólo yo. estaba entre tus brazos, como encerrada, pero sin oponerme, estaba bien, descubriendo sabores que no sabía que podía probar. La distancia, frente a frente se hacía nada: imaginaba que un mantra nacía de nuestros labios.
Sin mucho comprender cómo, poco a poco de ti quedaba enredada: la hora no importaba, ni cuantas llamadas mi celular contara; estaba sentada, con tus manos en las mías, que el resto desapareciera, eso era un pretexto para romper con lo que nos convocaba.
y la vez siguiente fue distinto, porque expectativas en mí ya no quedaban: quería verte y comprobar que algo de verdad aun podía contener este mundo, que no todo era tan de plástico como antes pensaba.
Caminamos, sin un rumbo premeditado. Me aferré a tí, y no temí de lo que el resto pudiera siquiera imaginar. Tu sonrisa contagiaba a la mía, y las palabras se nos trababan.
Tu mirada con la mía se entrelazaba, hablábamos el mismo idioma, y nuestras manos eran sólo un reflejo de la otra.
Tu cabeza contra mi pecho, y mi mentón en tu cuello ¿qué más podíamos pedir?
Me preguntaste si te iba a extrañar, y te respondí que eso, sólo el tiempo lo dirá.
Te digo que quiero extrañarte, que quiero que cuando te vayas mi alma se desgarre por algunos instantes, que mis labios no besen a nadie más que a los tuyos.. Que conocerte, después de lo que sé, es lo mejor que me pude imaginar; que tu mano no quiero soltar tan pronto como debería, que quiero que me sigas cantando al oído, como esa tarde en que comprendí que nada es tan difícil ni tan placentero como poder abrazarte y escucharte respirar, que te rías junto a mí, que no hay nadie que pueda tan sólo acercarse a lo que siento dentro cuando se de ti.

..we must never be apart <3