Si no lo amarras, si no lo encierras, se le olvida que ama lo que ama.
Se va en busca de algo que no sabe: sólo se va.
Suelta la mano que tanto apretaba y se olvida: otra vez.
Se ahoga, se asfixia, quiere salir y en una de esas, si se acuerda, volver a su lugar.
Si expiras muy fuerte, también se va.
Se escurre como el agua entre los dedos: no sabe a dónde llegar, sólo se va.
Tierno, bruto, torpe e infantil.
Prefiere huir de lo seguro y aferrarse al riesgo placentero de no saber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario