martes, 3 de agosto de 2010

All I need

Otra vez aquí; donde siempre estoy pero nunca quiero estar. Y es que soy tan inevitablemente evidente, que todo lo que me rodea me delata, hasta mi piel grita lo que callo. Si quisiera, si me atreviera, podría hacer algo, pero el miedo es tan grande, me vence una vez mas y yo me quedo, no sé, me quedé o me fui, no sé. Lo que mi boca podría dejar salir, casi en vano sería ante ti: me vuelvo tan obvia, tan predescible, que hasta me extraña, y me detesto una y mil veces por darme cuenta con la cabeza entre mi pelo que si, tienes poder sobre mi, y ante eso no he podido hacer mas que seguir aquí por más de trescientos días. No sé cómo decirlo, pero te quiero. No quiero reconocerlo, pero creo que te pienso incluso cuando dejo de pensarte. Vuelve el miedo: miedo a qué, casi no lo sé. Tengo miedo de darme cuenta que tengo miedo de querete aun sabiendo que ya te quiero. No quiero acostumbrarme a extrañarte. No quiero verte ni una sola vez más en mi vida, pues si llegara a pasar, mi mente quedaría en blanco y mi ser a tu máxima disposición. No quiero que la gente me mire y me pregunte "te pasa algo?" y responder con un tonto "no, tengo sueño.. dormí mal". Quiero parar de hacerme creer tantas mentiras que cada cierto tiempo poblan mi cabeza. Vuelvo a detestarme. Tengo ganas de correr, buscarte no sé donde y encontarte, distraído como siempre, con una de tus manos sobre tu cabeza, intentando unir tus ideas, abrazarte, besarte, sin abrir mis ojos: ahogarme en ti. Y cuando reaccione, dejarte, no saber nada de ti, como si no nos hubiesemos conocido, como si nunca en mi vida me hubiese hecho tan feliz con unas simples palabras, con un te quiero, de esos que llega a doler el alma de escucharlos, de los que quedan dando vueltas hasta hoy, por los que tantas veces temí a temer de mi, de querete como lo hago, de perderte, de hacerme creer que te olvido. Y aun te crees con el derecho de despojarme de tu seudo olvido, de hacer cuenta que no tengo recuerdos y que no me duele ya no verte, no hablarte, quedarme con tu voz grabada en mi, con tus manos en mi cuello.. Cada vez que me llames debo hacer el papel de insensible, despreocupada y desconsiderada. Hasta yo misma me doy cuenta que ese papel no me queda. Nadie me dijo que costaba tanto olvidar a alguien, aun sin verlo. Nadie me dijo que costaba tanto convencerse a si mismo de no amar, de no sentir. Me siento tan tonta de seguir espernado eternamente por ti, alimentándote de lo que cae de tus sobras, de lo que deja tu sombra. Si retrocediera el tiempo, te volvería a querer, y mas aun. Es que sigo esperándote, sigo buscándote en la dirección equivocada, sigo llamando a un teléfono sin cable. Eres lo que necesito para dejar este trance irremediable, eres lo que deseé y mas. Eres tú. Eres precisamente lo que quiero que seas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario